Hipoteca para obra nueva: cómo funciona y qué financiación puedes conseguir

Hipoteca para pisos de obra nueva

Comprar una vivienda de obra nueva implica un proceso distinto al de comprar una vivienda de segunda mano. La operación suele desarrollarse por fases: primero se formaliza la reserva o el contrato privado, después se realizan entregas a cuenta durante la construcción y, cuando la vivienda está próxima a terminarse, llega el momento de gestionar la financiación. Finalmente, se firman ante notario la escritura de compraventa y la hipoteca y se entregan las llaves. Entre la reserva y ese momento pueden pasar varios meses o incluso años.

La hipoteca para una vivienda de obra nueva funciona, en esencia, como cualquier otra hipoteca: el banco analizará tu solvencia y tu capacidad de pago antes de aprobar la financiación. La principal diferencia está en los tiempos de la operación. Cuando compras sobre plano, puedes comprometerte con la promotora mucho antes de solicitar formalmente la hipoteca y tendrás que ir aportando parte de tus ahorros durante la construcción.

Por eso, es importante saber cuándo empezar a estudiar la hipoteca y cuánto dinero necesitarás aportar antes de la firma. En esta guía te explicamos cómo funciona la financiación de una vivienda de obra nueva, qué porcentaje pueden financiar los bancos, qué requisitos y documentación suelen solicitar, qué gastos debes tener en cuenta y qué opciones tienes si finalmente no consigues la hipoteca.

¿Qué es una hipoteca de obra nueva y en qué se diferencia de una hipoteca para vivienda de segunda mano?

Una hipoteca de obra nueva es la financiación que solicitas para comprar una vivienda de nueva construcción, tanto si la reservas sobre plano como si la promoción ya está en marcha. A efectos hipotecarios, se trata de un préstamo sujeto a las mismas reglas generales que una hipoteca para vivienda usada, incluida la normativa de crédito inmobiliario aplicable.

La principal diferencia está en cómo se distribuye el pago en el tiempo. En una vivienda usada, la mayor parte del precio suele abonarse en el momento de la compraventa. En obra nueva, en cambio, es habitual realizar una reserva y varias entregas a cuenta durante la construcción. La hipoteca se formaliza más adelante, normalmente cuando la vivienda está próxima a entregarse, para financiar la parte del precio que queda pendiente.

 

Vivienda usada

Obra Nueva

Cuándo pides la hipoteca

Tras firmar las arras, unas semanas antes de la escritura

Cuando la obra está a punto de acabar, o ya cuentas con el Certificado de final de obra (CFO)

Cómo pagas el precio

La entrada y los gastos, y el resto de una vez en la escritura

Reserva, entregas a cuenta durante la obra y el resto en la escritura

Qué protege lo que pagas antes

El contrato de arras

Una promesa de compraventa.

Impuesto de la compraventa

ITP, con el tipo que fija tu comunidad

IVA del 10% más el AJD de tu comunidad

Qué pide el banco sobre la vivienda

Nota simple y tasación

Nota simple, certificado de final de obra, licencia de primera ocupación y tasación.

Si has reservado una vivienda de obra nueva y todavía faltan meses para la entrega, puedes empezar a orientarte sobre la financiación que podría encajar con tu perfil. Las condiciones definitivas dependerán de tu situación económica, de la vivienda y de las ofertas disponibles cuando llegue el momento de formalizar la hipoteca.

Simular mi hipoteca de obra nueva

¿Cuándo se solicita la hipoteca para una vivienda de obra nueva?

La hipoteca de una vivienda de obra nueva suele formalizarse al final del proceso, coincidiendo con la escritura de compraventa y la entrega de llaves. Sin embargo, conviene empezar a estudiar la financiación con antelación. La solicitud formal suele tramitarse cuando la obra está suficientemente avanzada y la fecha de entrega ya está próxima, porque el banco necesitará valorar tanto tu situación económica actual como las características definitivas de la vivienda.

  • Reserva: Se formaliza la reserva de la vivienda y se entrega una cantidad para retirarla temporalmente del mercado, según las condiciones establecidas por la promotora.
  • Contrato privado de compraventa: Se establecen el precio, la fecha prevista de entrega, las condiciones de la operación y el calendario de pagos. En esta fase suele realizarse una nueva entrega a cuenta, cuyo importe dependerá de lo pactado con la promotora.
  • Entregas a cuenta durante la obra: Durante la construcción pueden realizarse distintos pagos a la promotora según el calendario acordado. Estas cantidades anticipadas deben contar con las garantías legalmente exigibles.
  • Estudio inicial de viabilidad: No es necesario esperar a que la vivienda esté terminada para orientarte. Mientras avanza la construcción puedes analizar tu capacidad de compra, revisar tu nivel de endeudamiento y conocer qué tipo de financiación podría encajar con tu perfil. Eso sí, las condiciones definitivas dependerán de tu situación económica y de las ofertas disponibles cuando se acerque la firma.
  • Solicitud y tasación: Cuando la obra está suficientemente avanzada y la entrega se aproxima, se presenta la solicitud formal y se encarga o revisa la tasación necesaria para valorar la operación.
  • Escritura y entrega de llaves. Finalmente, se formalizan ante notario la compraventa y el préstamo hipotecario y, si todo está conforme, se produce la entrega de llaves.

 

Una de las ventajas de la obra nueva es que, en muchos casos, dispones de más tiempo para preparar la financiación. Aprovechar ese margen para revisar tu situación económica, comparar alternativas y llegar a la firma con la operación bien estudiada puede ayudarte a tomar una decisión más informada.

¿Es mejor comprar sobre plano o con la vivienda terminada?

Comprar sobre plano puede darte más tiempo para organizar tus ahorros y, dependiendo de la promoción, acceder a una mayor variedad de viviendas, orientaciones o acabados. A cambio, tendrás que esperar hasta que finalice la construcción y asumir que, durante ese tiempo, pueden cambiar tanto tu situación económica como las condiciones del mercado hipotecario.

Si compras una vivienda de obra nueva ya terminada, puedes visitar el inmueble, comprobar su distribución y calidades reales y reducir considerablemente el tiempo hasta la firma. Además, la financiación puede estudiarse sobre una vivienda ya finalizada. La contrapartida es que tendrás menos margen para planificar los pagos durante la construcción y la disponibilidad de viviendas dentro de la promoción puede ser más limitada.

Desde el punto de vista hipotecario, ninguna opción es mejor por sí sola. Lo importante es que el calendario de pagos, el ahorro disponible y el momento en el que tendrás que solicitar la financiación encajen con tu situación económica.

Requisitos y documentación para una hipoteca de obra nueva

Los criterios de solvencia son similares a los de cualquier otra hipoteca. La entidad analizará tus ingresos, estabilidad laboral, nivel de endeudamiento, ahorro disponible e historial financiero antes de decidir si aprueba la operación:

  • Ingresos estables y demostrables. El banco valorará la continuidad de tus ingresos, la antigüedad laboral y, si eres autónomo, la evolución de tu actividad y facturación.
  • Nivel de endeudamiento adecuado. Como referencia, muchas entidades buscan que la suma de tus cuotas mensuales no supere aproximadamente el 30%-35% de tus ingresos netos, aunque cada banco aplica sus propios criterios.
  • Historial crediticio favorable. No presentar impagos o incidencias de pago que puedan afectar al análisis de riesgos de la entidad.
  • Ahorro previo suficiente. Si la entidad financia hasta el 80% del menor valor entre el precio de compraventa y la tasación, tendrás que aportar con recursos propios la parte restante, además de los impuestos y gastos asociados a la compra. En obra nueva, una parte de ese ahorro suele entregarse a la promotora de forma anticipada según el calendario de pagos acordado.

 

Lo que sí puede cambiar respecto a una vivienda usada es la documentación de la promoción. Además de analizar tu perfil financiero, la entidad necesitará disponer de información suficiente sobre la vivienda y el estado de la obra para poder valorar la garantía. Estos documentos son:

  • Nota simple actualizada
  • Certificado de final de obra (CFO) nueva cuando proceda
  • Licencia primera ocupación (LPO)
  • Tasación de la vivienda

 

¿Qué garantías tienes al comprar una vivienda de obra nueva?

La Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación te cubre por los daños materiales del edificio con tres plazos distintos, que empiezan a contar desde la recepción de la obra.

  • 1 año para defectos de terminación o acabado.
  • 3 años para defectos que afecten a la habitabilidad.
  • 10 años para determinados daños estructurales relacionados con elementos como la cimentación, vigas, soportes o forjados.

 

Si realizas entregas a cuenta antes de que la vivienda esté terminada, comprueba que esas cantidades estén debidamente garantizadas y conserva la documentación que lo acredite.

Si se produce un posible retraso en la entrega, revisa también qué establece el contrato sobre la fecha prevista y las consecuencias de un incumplimiento por parte de la promotora.

¿Se puede conseguir una hipoteca de obra nueva al 100%?

En una vivienda de obra nueva, los bancos suelen financiar hasta el 80% del menor valor entre el precio de compraventa y la tasación, aunque el porcentaje final dependerá de la entidad y de tu perfil.

En obra nueva puede parecer que el banco financia el 100% porque parte del precio ya se ha pagado durante la construcción. Si has aportado previamente el 20% o más mediante la reserva y las entregas a cuenta, la hipoteca podría cubrir todo el importe que queda pendiente en la escritura sin estar financiando el 100% del precio de la vivienda.

Por ejemplo, si la vivienda cuesta 250.000 € y durante la construcción has aportado 62.500 €, quedarían 187.500 € pendientes, equivalentes al 75% del precio. La hipoteca podría cubrir ese importe si la operación y tu perfil cumplen los criterios de la entidad. En ese caso, el banco estaría financiando todo lo pendiente, pero no el 100% de la vivienda.

Alternativas para financiar el 100% de tu vivienda de obra nueva

Conseguir una financiación superior al 80% es posible en determinadas operaciones, pero no es lo habitual y dependerá del perfil del comprador y de los criterios de cada entidad. También existen programas públicos de apoyo al acceso a la vivienda que pueden facilitar una mayor financiación si se cumplen sus requisitos, como los impulsados por organismos autonómicos como el ICF en Cataluña o el IVF en la Comunidad Valenciana, entre otros.

En Trioteca, las operaciones que necesitan hasta el 100% de financiación se estudian de forma específica con una entidad colaboradora. Para poder valorar esta opción, es necesario aportar una vivienda libre de cargas como segunda garantía y disponer de al menos un 10% de ahorro sobre el precio de compraventa para cubrir los gastos asociados a la operación.

Si quieres conocer todas las posibilidades y sus requisitos, puedes consultar nuestra guía sobre hipotecas al 100%.

¿Tengo que subrogarme a la hipoteca del promotor?

Algunas promociones se construyen con financiación bancaria y, al comprar la vivienda, la promotora puede ofrecerte subrogarte en la parte del préstamo correspondiente a tu inmueble. Esto significa asumir esa financiación en lugar de contratar una nueva hipoteca con otra entidad.

No estás obligado a aceptar la hipoteca del promotor. Puedes solicitar financiación con otra entidad y comparar alternativas. Si decides subrogarte, el banco tendrá que aprobar tu operación tras analizar tu solvencia y deberás revisar la FEIN, la FiAE y el resto de condiciones del préstamo antes de la firma.

La oferta del banco de la promotora puede ser competitiva, pero no tiene por qué ser la que mejor encaje contigo. Antes de decidir, compara el tipo de interés, el plazo, las comisiones, las vinculaciones y el coste total con las alternativas disponibles en otras entidades.

¿Qué pasa si no me conceden la hipoteca de obra nueva?

Uno de los riesgos de comprar sobre plano es que tu situación económica puede cambiar durante la construcción. Una reducción de ingresos, un cambio laboral o nuevas deudas pueden afectar al análisis que haga el banco cuando llegue el momento de solicitar la hipoteca.

Por eso, antes de firmar la reserva o el contrato de compraventa, conviene revisar qué ocurre si finalmente no consigues la financiación. Puede negociarse una cláusula que condicione la operación a la obtención de la hipoteca, pero sus efectos dependerán de cómo esté redactado el contrato y de las condiciones pactadas con la promotora.

Ten en cuenta que la garantía de las cantidades entregadas a cuenta no sustituye esta protección contractual: que no consigas la hipoteca y que la vivienda no llegue a entregarse son situaciones diferentes.

Para reducir el riesgo:

  • Revisa antes de firmar qué sucede si no obtienes la financiación.
  • Haz un estudio inicial de viabilidad hipotecaria para comprobar si la compra encaja con tu situación económica.
  • Evita aumentar innecesariamente tu endeudamiento antes de solicitar la hipoteca definitiva.

Gastos de una hipoteca de obra nueva

Al comprar una vivienda de obra nueva conviene diferenciar entre los gastos asociados a la hipoteca y los impuestos y gastos de la compraventa, porque corresponden a conceptos distintos y no se pagan necesariamente en el mismo momento.

Gastos de la hipoteca. El banco asume, con carácter general, los gastos de notaría, registro, gestoría y el impuesto correspondiente a la formalización del préstamo hipotecario. Como comprador, deberás asumir la tasación y, si corresponde, otros costes como las copias que solicites o una posible comisión de apertura.

Impuestos de la compraventa. En una vivienda nueva se aplica, con carácter general, un IVA del 10% y el AJD correspondiente a la compraventa, cuyo tipo depende de la comunidad autónoma. A diferencia de una vivienda usada, en la que normalmente se aplica ITP, en obra nueva estos impuestos deben tenerse en cuenta desde el principio al calcular el ahorro necesario.

Además, en obra nueva el desembolso suele repartirse a lo largo del proceso: reserva, entregas a cuenta durante la construcción y pago del importe restante en la escritura. Por eso, no solo importa cuánto ahorro necesitas en total, sino también cuándo tendrás que disponer de él.

Importante: existen particularidades fiscales en territorios como Canarias, Ceuta y Melilla, por lo que conviene revisar la tributación aplicable según dónde se encuentre la vivienda.

Cómo conseguir la mejor hipoteca de obra nueva con Trioteca

En Trioteca somos un bróker hipotecario: analizamos tu operación y, cuando llega el momento de solicitar la financiación, presentamos tu expediente a más de 15 entidades para comparar las opciones que pueden encajar con tu perfil. Así trabajamos:

  • Servicio gratuito para ti. Cobramos una comisión al banco con el que finalmente firmes, así que no somos un gasto más de la compra.
  • Acompañamiento experto. Contarás con un experto hipotecario que te acompañará durante todo el proceso, desde el análisis de la operación hasta la firma.
  • Puedes prepararte con antelación. Si todavía faltan meses para la entrega, podemos ayudarte a entender qué financiación podría encajar con tu situación. Las ofertas hipotecarias se solicitarán cuando la operación esté suficientemente avanzada para que las entidades puedan estudiarla.

 

Si la promotora te ofrece subrogarte a su hipoteca, no tienes por qué quedarte únicamente con esa opción. Comparar distintas propuestas te permitirá valorar el tipo de interés, el plazo, las vinculaciones y el coste total antes de decidir.

¿Ya tienes reservada tu vivienda de obra nueva? Cuéntanos cuándo está prevista la entrega y analizaremos en qué momento conviene empezar a estudiar tu hipoteca.

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